"Hay demasiada gente que trabaja demasiado para conseguir muy poco" Andrew Grove, 1936-2016. "No tiene sentido contratar a personas inteligentes y después decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan qué tenemos que hacer." Steve Jobs, 1955-2011
martes, 19 de abril de 2016
Insomnio: ¿ Qué es ? Tipos, Causas, Remedios, etc
Insomnio Agudo y Crónico
Tipos de Insomnio
Dormir seis horas es no dormir
Tratamiento natural del Insomnio
5 maneras de dormir mejor según la ciencia
Si vas a dormir aléjate del WhatsApp
Más común en mujeres que en hombres
Cómo aumentar la serotonina naturalmente
10 alimentos que te aportaran serotonina
El mar es medicina
Insomnio y acupuntura
Enfermedades que pueden curarse con sexo
El insomnio y las conexiones cerebrales
viernes, 17 de mayo de 2013
El Triptófano y el Sueño
Esta fórmula, según explica Barriga, es la combinación perfecta, ya que tanto los cereales como la leche son alimentos ricos en triptófano, el aminoácido encargado en nuestro organismo de sintetizar la hormona melatonina, sustancia implicada en la inducción al sueño.
Pero no es el único alimento que puede ayudar a conciliar el sueño por la noche. De hecho, todos los alimentos que contienen triptófano, o incluso serotonina o melatonina, son idóneos para tomarlos al anochecer o en la cena. Así, los plátanos, las cerezas, los cereales, el tomate, la lechuga, el pescado, los frutos secos o los frutos rojos pueden ayudar a dormir bien y obtener un sueño más reparador. Por el contrario, debe evitarse en las últimas horas del día frutas ricas en vitamina C como la naranja o el kiwi, bebidas como el té o el café o carnes rojas y embutidos ricos en tiroxina, "un aminoácido precursor de las catelocaminas y dopaminas que son las que nos hacen estar despiertos" afirma la investigadora. Estos productos es recomendable consumirlos durante la mañana. Además de la eterna sugerencia de no consumir bebidas estimulantes, gaseosas de cola y café después de las seis de la tarde, es importante que evite las grasas durante la cena para librarse de problemas digestivos que le ocasionen desvelos.
Menús como ejemplo
- Menú 1: Sopa de arroz y verduras, salmón al horno con majado de frutos secos e infusión relajante.
- Menú 2:
Ensalada de pasta (o arroz) con pollo, aguacate, espinacas,
germinados y nueces, y arroz con leche de soja y avellanas.
martes, 14 de mayo de 2013
El Triptófano. Definición y Beneficios
miércoles, 10 de marzo de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
Correr mejora la actividad neuronal
Además de para respirar aire puro, mantenerse en forma y mejorar la capacidad cardiovascular, los 'footing-adictos' tienen un motivo más para salir a correr cada día: Su cerebro se hará más fuerte. Así lo asegura un grupo de científicos británicos y estadounidenses del Departamento de Neurociencia de la Universidad de Cambridge y del Instituto Nacional de Envejecimiento de Maryland, que han descubierto mediante estudios realizados en ratones que el ejercicio aeróbico mejora la capacidad neuronal.
Una mujer hace footing mientras empuja un carrito con un bebé. FOTO: EFE.
Los científicos llevaron a cabo sus investigaciones con dos grupos de ratones. El primer grupo tenía en su jaula una ruedecilla corredera a la que podían acceder siempre que quisieran. El segundo no. Todos fueron sometidos a un ejercicio de memoria. Los ponían delante de una pantalla con dos cuadrados iguales. Si tocaban el de la izquierda, recibían un premio. Si pulsaban el de la derecha, se quedaban sin nada.
Tras entrenar o no durante todo el día, los ratones eran sometidos al mismo ejercicio, pero los científicos iban juntando cada vez más los dos cuadrados, hasta dejarlos casi unidos. Y aquí llegaba el descubrimiento: los ratones que habían estado corriendo, acertaban el doble de veces que los que habían estado sesteando. Incluso cambiando los cuadrados de posición, el acierto era mayor en los ratones atletas.
Timothy Bussey, uno de los autores del informe, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences , se mostraba encantado con el resultado de la investigación: "Ahora sabemos a ciencia cierta que el ejercicio es bueno para las funciones cerebrales". Correr, el ejercicio aeróbico en general, mejora las conexiones entre las neuronas.
Pero no sólo eso. Analizando el tejido cerebral de los ratones después del estudio, se constató que el ejercicio aeróbico también potencia el crecimiento de las neuronas en el hipocampo del cerebro. Esta zona es una de las pocas que puede generarlas en la edad adulta. En los ratones, el número de neuronas nuevas por milímetro cúbico era de 6.000: "Fueron precisamente esas nuevas células las que marcaron la diferencia en los últimos compases del estudio, cuando los ratones debían analizar recuerdos muy similares porque los cuadrados eran cada vez más parecidos", afirmaba Bussey.
Extrapolando el estudio al ser humano, lo que en los ratones se trataba de discernir entre un cuadrado u otro, en las personas se trataría de recordar, por ejemplo, qué comimos los últimos cinco días.
Fuente: Informativos Telecinco
jueves, 8 de enero de 2009
Los Beneficios de la Compasión
El ser humano se está alejando de los valores que le hacen ser feliz como la paz, la paciencia, la humildad, la alegría, la generosidad, los estados interiores negativos nos hacen ser desdichados, realmente no hemos nacido para alimentarlos.
La filosofía budista nos da un enfoque para retornar al estado natural de la mente y recuperar así nuestro equilibrio.
En años recientes muchos estudios apoyan la conclusión de que el desarrollo de la compasión y el altruismo tiene un efecto positivo sobre nuestra salud física y emocional.
En un conocido experimento, David Mc Clelland, psicólogo de la Universidad de Harvard, mostró a un grupo de estudiantes una película sobre la Madre Teresa trabajando entre los enfermos y los pobres de Calcuta. Los estudiantes declararon que la película había estimulado sus sentimientos de compasión.
Más tarde, se analizó lasaliva de los estudiantes y se descubrió un incremento en el nivel de inmunoglobulina A, un anticuerpo que ayuda a combatir las infecciones respiratorias. En otro estudio realizado por James House en el Centro de Investigación de la universidad de Michigan, los investigadores descubrieron que realizar trabajos de voluntariado con regularidad, interactuar con los demás en términos dé benevolencia y compasión, aumentaba espectacularmente las expectativas de vida y, probablemente, también la vitalidad general. Muchos investigadores del nuevo campo de la medicina mente-cuerpo han realizado descubrimientos similares y concluido que los estados mentales positivos pueden mejorar nuestra salud física.
Además de los efectos beneficiosos que tiene sobre la salud física, hay pruebas de que la compasión y el cuidado de los demás contribuyen a mantener una buena salud emocional. Abrirse para ayudar a los demás induce una sensación de felicidad y serenidad. En un estudio realizado a lo largo de treinta años con un grupo de graduados de Harvard, el investigador George Vaillant llegó a la conclusión de que un estilo de vida altruista constituye un componente básico de una buena salud mental.
En una encuesta de Alían Luks, realizada entre varios miles de personas que participaban regularmente en actividades de voluntariado, más del 90% declaró tener una sensación de «entusiasmo» asociado con la actividad, caracterizado por un incremento de energía y autoestima y una especie de euforia. El voluntariado no sólo Proporcionaba una interacción que era emocionalmente nutritiva sino también esa «serenidad del que ayuda», vinculada con el alivio de perturbaciones derivadas del estrés.
Aunque las pruebas científicas apoyan claramente la postura del Dalai Lama acerca del valor de la compasión, no hay necesidad de acudir a experimentos y encuestas para confirmarla corrección de su punto de vista.
Podemos descubrir los estrechos vínculos que existe entre compasión y felicidad en nuestras vidas y las vidas de quienes nos rodean. Joseph, un contrantista de la construcción de sesenta años, durante treinta años, se aprovechó de las ventajas de la expansión aparentemente ilimitada que se produjo en Arizona, y se convirtió en multimillonario. A finales de la década de 1980, sin embargo, se produjo la crisis inmobiliaria más grande de la historia del estado. Joseph estaba fuertemente endeudado y lo perdió todo. Sus problemas financieros crearon fuertes tensiones entre él y su esposa, que finalmente llevaron al divorcio después de veinticinco años de matrimonio. Joseph empezó a beber en exceso. Afortunadamente, pudo dejarlo con la ayuda de Alcohólicos Anónimos. Como parte de su programa, ayudó a otros alcohólicos a rehabilitarse. Descubrió entonces que disfrutaba con la actividad de voluntario. Dedicó sus conocimientos empresariales a ayudar a los económicamente más débiles. Al hablar de la vida que llevaba, Joseph señaló:
Ahora soy propietario de un pequeño negocio de albañilería con unos ingresos modestos, y ya no volveré a ser tan rico como antes. Lo más extraño de todo, sin embargo, es que no añoro aquella prosperidad. Dedico mi tiempo a actividades de voluntariado para diferentes grupos, a trabajar directamente con la gente, a ayudarlos lo mejor que puedo.
Actualmente, disfruto más en un solo día que antes en un mes, cuando ganaba mucho dinero.
Nunca he sido tan feliz.
MEDITACIÓN SOBRE LA COMPASIÓN
(ENSEÑADA POR EL DALAI LAMA)
Al generar compasión, se empieza por reconocer que no se desea el sufrimiento y que se tiene el derecho a alcanzar la felicidad. Eso es algo que puede verificarse con facilidad. Se reconoce luego que las demás personas, como uno mismo, no desean sufrir y tienen derecho a alcanzar la felicidad. Eso se convierte en la base para empezar a generar compasión.
Así pues, meditemos hoy sobre la compasión. Empecemos por visualizar a una persona que está sufriendo, a alguien que se encuentra en una situación dolorosa, muy infortunada. Durante los tres primeros minutos de la meditación, reflexionemos sobre el sufrimiento de ese individuo de forma analítica, pensemos en su intenso sufrimiento y lo infeliz de su existencia.
Después tratemos de relacionarlo con nosotros mismos, pensando: "Este ser tiene la misma capacidad que yo para experimentar dolor, alegría, felicidad y sufrimiento". A continuación, tratemos de que surja en nosotros un sentimiento natural de compasión hacia esa persona. Intentemos llegar a una conclusión, pensemos en lo fuerte que es nuestro deseo de que esa persona se vea libre de su sufrimiento. Tomemos la decisión de ayudarla a sentirse aliviada.
Finalmente, concentrémonos en esa resolución y, durante los últimos minutos de la meditación, tratemos de generar un estado de compasión y de amor en nuestra mente.
Fuente: Actos de Amor
martes, 4 de noviembre de 2008
martes, 1 de abril de 2008
DIFERENCIAS ENTRE PSICÓLOGOS, PSIQUIATRAS, PSICOANALISTAS Y PSICOTERAPEUTAS
Pues bien, absolutamente no. Existen diferencias cruciales entre todas estas denominaciones en lo que se refiere a los diplomas o títulos exigidos por el Estado, a la protección del título y de la formación necesaria y a las prácticas y métodos. Estas diferencias van a tener unas consecuencias que pueden ser muy importantes.
Más aún, al tiempo que existen esas diferencias, existen también similitudes. Un profesional puede ser a la vez psiquiatra, psicoterapeuta y psicoanalista. Veamos esto más detenidamente…
Un psiquiatra es ante todo un médico, es decir, una persona que ha realizado estudios de medicina en la universidad, especializándose después en psiquiatría. El título de psiquiatra está protegido por la Ley, por lo que nadie puede anunciarse legalmente como psiquiatra si no dispone de un título oficial reconocido. El psiquiatra está sujeto a un código deontológico que le obliga, entre otras cosas, a mantener el secreto profesional.
En su calidad de médico, el psiquiatra es actualmente el único psicoterapeuta que puede recetar medicamentos y prescribir bajas médicas. Sus consultas son reembolsadas parcial o totalmente por los seguros médicos.
Cabe señalar que no todos los psiquiatras tienen una formación en psicoterapia, aunque puedan realizar esta actividad. La formación de base en psiquiatría no garantiza necesariamente que sean buenos especialistas en psicoterapia.
El psiquiatra trata en general a sus pacientes, sobre todo, con ayuda de la medicación.
| PSICÓLOGO |
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Al igual que el psiquiatra, el psicólogo debe realizar una formación universitaria que le proporciona una Licenciatura en Psicología. El título de psicólogo está también protegido por la Ley: en Bélgica, sólo los psicólogos autorizados por la Comisión Belga de Psicólogos y que pertenezcan a la Federación Belga de Psicólogos pueden anunciarse como Psicólogos Clínicos. Sus consultas son reembolsadas por los seguros médicos en algunos casos de centros reconocidos (hospitales, clínicas, etc.) o cuando se dispone de una prescripción médica o psiquiátrica. El psicólogo está sujeto también a un código deontológico que le obliga, entre otros, a mantener el secreto profesional.
La especialización en Psicología "Clínica" prepara al psicólogo para el ejercicio de psicoterapias. Puesto que practican la psicoterapia, son psicoterapeutas. Las psicoterapias practicadas por los psicólogos pueden ser psicoanalíticas, cognitivo‑conductuales, sistémicas, etc.
Si bien muchos psicólogos son psicoterapeutas, otros siguen una carrera de orientación totalmente distinta. Encontramos así psicólogos que trabajan en empresas, para la gestión de los recursos humanos o la selección de personal. Otros trabajan en medios hospitalarios, para garantizar que se tengan en cuenta los factores psicológicos vinculados a la hospitalización. Otros trabajan en marketing, elaborando campañas publicitarias o realizando estudios comerciales. Otros aún se dedican a la investigación, al estudio del funcionamiento psicológico del ser humano. Muchos trabajan también como psicopedagogos, en la enseñanza, la educación y el desarrollo del niño. Otros estudian la conducta animal.
Actualmente los psicólogos no pueden recetar medicamentos para problemas psíquicos, aunque esta posibilidad está ya en estudio en Estados Unidos y en Canadá. El psicólogo utiliza principalmente tests y técnicas psicológicas para tratar a sus clientes.
Como hemos visto, los títulos de psicólogo y de psiquiatra están protegidos. Las personas que van a su consulta saben que estos dos profesionales han seguido una formación universitaria rigurosa y estructurada.
Por el contrario, el título de psicoterapeuta no está protegido por el Estado. Esto significa que toda persona que quiera, sin ninguna formación seria, ya sea con buena intención o no, puede afirmar sin riesgo a sanciones que es un psicoterapeuta. Por tanto, cada vez que se hable de psicoterapeutas se aconseja la mayor prudencia, sin caer en una total desconfianza, puesto que como ya hemos dicho, un psiquiatra o un psicólogo que practican una u otra forma de psicoterapia se denominan también psicoterapeutas.
Psicoterapeuta es, pues, un calificativo de práctica profesional, y no un título protegido.
| PSICOANALISTA |
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Ser psicoterapeuta significa que se practica una terapia psicológica. Entre todas las distintas psicoterapias encontramos la terapia psicoanalítica, el psicoanálisis.
Al igual que el título de psicoterapeuta, el título de psicoanalista no está protegido. En realidad, se trata de una denominación o de una práctica, y no de un título, por lo que también se recomienda la máxima prudencia.
Algunos psiquiatras y psicólogos utilizan el psicoanálisis como herramienta de trabajo. Otros, sin ser psiquiatras ni psicólogos, están inscritos en escuelas serias de formación psicoanalítica. Otros se declaran psicoanalistas sin haber seguido ninguna formación.
El psicoanálisis suele ser una psicoterapia de larga duración, entre cinco y diez años de media, por lo que supone un compromiso temporal y financiero. Su objetivo es inducir al cliente a reducir al máximo sus procesos inconscientes para que comprenda mejor los motivos reales de sus conductas.
EN CONCLUSIÓN
Los psicólogos y los psiquiatras son profesionales que han cursado estudios superiores reglamentados por la Ley y cuyos títulos están protegidos por el Estado.
Existen otras personas que se denominan a sí mismos psicoterapeutas o psicoanalistas sin haber seguido los necesarios estudios reglamentados. Dado que por el momento estas dos denominaciones no están protegidas por la Ley, estas personas no están en la ilegalidad y no pueden ser sancionadas por ello.
En último instancia, es la persona interesada la que debe elegir su terapeuta. Esperamos que estas explicaciones le ayuden a hacerlo...
Fuente: Hispasante.com
martes, 25 de marzo de 2008
El cerebro y la música
Los efectos de la música sobre el comportamiento han sido evidentes desde los comienzos de la humanidad. A lo largo de la historia, la vida del hombre se ha visto complementada e influida por la música, a la cual se le han atribuido una serie de funciones. Ésta ha sido un medio de expresión y comunicación no verbal y, debido a sus efectos emocionales y motivacionales, se ha utilizado como un instrumento de manipulación y control del comportamiento de grupos e individuos. Podemos pensar, por ejemplo, en las marchas de guerra, en la música tocada en los supermercados, oficinas o discotecas, los himnos nacionales, etcétera. También posee una función facilitadora en el establecimiento y la permanencia de las relaciones humanas, así como en la adaptación social del individuo a su medio.
Por otra parte, la música es un estímulo que enriquece los procesos sensoriales, cognitivos (como el pensamiento, el lenguaje, el aprendizaje y la memoria) y motores, además de fomentar la creatividad y la disposición al cambio.
En los últimos años, ha cobrado gran importancia su función terapéutica (musicoterapia) en una gran diversidad de estados patológicos. Sin embargo, hace falta investigación científica relacionada con la influencia que ejerce en el comportamiento, ya que en su mayor parte las aplicaciones se basan en la experiencia a través de ensayo y error y en el sentido común.
A partir de diversos tipos de música se pueden inducir diferentes estados de ánimo, los cuales pueden repercutir en tareas psicomotoras y cognitivas. Una de las variables importantes que intervienen en estos efectos se refiere a la clase de música que se escucha. En este sentido, existen principalmente dos tipos: 1) la estimulante, que aumenta la energía corporal, induce a la acción y estimula las emociones y 2) la sedante, que es de naturaleza melódica sostenida y se caracteriza por tener un ritmo regular, una dinámica predecible, consonancia armónica y un timbre vocal e instrumental reconocible, con efectos tranquilizantes.
Se han realizado varias investigaciones tendentes a estudiar los efectos de la música sobre la ansiedad. Se ha observado que la de carácter estimulante aumenta la preocupación y la emocionalidad (activación fisiológica afectiva), mientras que la sedante la disminuye. También se ha encontrado una reducción de la tensión muscular y la fuerza física, relacionada con la ansiedad, a través de la audición de música tranquila, cuyos efectos repercuten en la comunicación humana. Por ejemplo, la de tonos mayores aumenta la satisfacción en la interacción humana y facilita la productividad.
En relación con las posibilidades terapéuticas de la música, se han publicado una gran cantidad de evidencias en diferentes tipos de pacientes. Los efectos terapéuticos, en parte, se dan gracias a que la música disminuye la ansiedad. Por ejemplo, una reducción del ritmo respiratorio y la presión sanguínea, así como menores puntuaciones en pruebas de ansiedad, en pacientes preoperatorios, después de escuchar música sedante.
Algunos estudios apoyan la idea de que la música mejora la ejecución en diferentes tipos de tareas, como problemas aritméticos simples. Sin embargo, otros no han encontrado ningún efecto de la música sobre la ejecución e incluso han descubierto que los efectos son negativos.
Gaver y Mandler proponen que la música existe como una interacción entre un sonido estructurado y una mente que lo comprende. La música tiene una estructura, un orden objetivo de los sonidos, que es de naturaleza jerárquica, consistente en movimientos interrelacionados, con características propias de melodía, armonía, tiempo, estructura rítmica, etcétera. Otra característica es, en cada nivel de una pieza musical, la continuidad y el cambio que determinan su complejidad. Una pieza musical sin cambios es simple, mientras que una con muchos resulta compleja y difícil. Wundt propuso una curva con forma de U invertida, en la que el valor hedónico está relacionado con el nivel de activación, de tal manera que una pieza musical se percibe como más agradable cuando produce un nivel medio de activación psicológica y fisiológica en el oyente, mientras que cuando la activación que origina es muy poca, se experimenta como aburrida, y un exceso de activación produce displacer.
El nivel de activación depende también de su complejidad y de la familiaridad del oyente. Cuando es compleja, con muchos cambios y gran cantidad de información, es difícil de seguir y comprender, por lo que no es tan placentera. De igual manera, una música conocida es preferida en relación con una desconocida. En ocasiones puede ser que no se conozca la pieza musical como tal, pero sí su estructura musical, debido a que se haya tenido contacto con otras piezas con una estructura similar.
Por tanto, la percepción, la interpretación y la preferencia musical dependen, por una parte, de estas características del estímulo (tono, intensidad, ritmo, melodía y armonía) y, por otra, de las del oyente, como personalidad, edad, sexo, tiempo personal, experiencia musical, tradiciones culturales y condiciones ambientales en las que se escucha.
Pero ¿de qué manera interactúan las características del estímulo musical con las fisiológicas y psicológicas del oyente para generar una reacción determinada? Sin duda, si queremos entender y predecir las reacciones conductuales provocadas por la música, es necesario conocer los mecanismos psicofisiológicos que subyacen a su percepción, reconocimiento e interpretación, así como al placer experimentado al escucharla, ya que sabemos que la conducta en todos sus niveles es regulada por el sistema nervioso central.
Cambios electrofisiológicos producidos por la música
La experiencia musical y emocional produce respuestas a nivel del sistema nervioso central y periférico susceptibles de medirse eléctricamente a través de cambios en la actividad eléctrica cerebral (eeg), en la resistencia eléctrica de la piel, modificaciones en la presión sanguínea, la frecuencia cardiaca, la respiración y otras funciones autónomas.
Por ejemplo, la tensión muscular es mayor al escuchar los conciertos de Brandeburgo que cuando se realiza una tarea aritmética, y la actividad de diferentes músculos durante la solución de una tarea aumenta al escuchar música irregular y disminuye con música serena, en comparación con lo que sucede cuando se efectúa sin música. También se ha reportado un decremento de la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea al escuchar melodías tranquilas durante el trabajo de parto, asociado a una disminución del dolor, en lugar de escuchar una lectura, música rock, o autoseleccionada.
Existen pocos estudios acerca de los cambios fisiológicos que produce la música, especialmente en la actividad eléctrica del cerebro. La mayoría de ellos se han centrado en el estudio de la especialización hemisférica durante el procesamiento de tareas musicales, emocionales y verbales, pero poco se ha hecho en relación con el placer estético experimentado al escuchar la música, sin necesidad de realizar algún tipo de tarea.
La eeg representa la actividad eléctrica de millones de células cerebrales y se ha caracterizado en cuatro ritmos o bandas principales: delta, theta, alfa y beta, con distintos niveles cada uno.
Al examinar los efectos de la música como un agente reductor del estrés, se encontró un incremento de la activación cerebral (beta) cuando los sujetos escuchan una pieza de tipo New Age de Halpern. Estos efectos se reducen si los sujetos escuchan música de Chopin antes de la de Halpern. La música de Chopin es percibida como más tranquilizante y más agradable que la de este último y al parecer reduce el estrés causado por aquélla. También se han descubierto algunas correlaciones entre la experiencia subjetiva y el eeg al escuchar música clásica y rock; el incremento del alfa parece reflejar una mayor atención y el de beta se vincula a estados displacenteros. En otro estudio se encontró un incremento en la proporción de theta durante la audición de música clásica en sujetos aficionados a ella, además de un decremento en la proporción de alfa, y se observó un patrón inverso al escuchar el llanto de un bebé. Alfa es un ritmo que típicamente se ha asociado a un estado de relajación, mientras que beta a uno de activación relacionada con la atención a estímulos externos. Theta, por su parte, es un ritmo que aparece durante el sueño, pero que a través de análisis computacionales se ha podido estudiar durante la vigilia y se asocia a estados de atención hacia estímulos internos y a estados emocionales, por lo que no es extraño que se incremente al escuchar música.
En estudios recientes también se ha encontrado un decremento en la semejanza de la actividad entre áreas homólogas de los hemisferios cerebrales (correlación interhemisférica) en distintas partes del cerebro al escuchar música de Grieg.
Al igual que todos los procesos conductuales, emocionales y cognitivos, el procesamiento de la música y sus efectos dependen de la actividad del sistema nervioso central, de tal manera que si se quiere comprender la forma en que la música modifica la conducta humana, es importante conocer los mecanismos psicofisiológicos que subyacen a su percepción, reconocimiento e interpretación
domingo, 23 de marzo de 2008
El cuadro de ondas-frecuencias cerebrales
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Fuente: Hispamap
Alimentación para la energía y el buen humor
Según el libro escrito por la nutricionista Susan Kleiner “The good moon diet” (La dieta del buen humor), con el consumo de tres porciones de productos lácteos al día se proporcionan al cerebro el combustible necesario para mantenernos despiertos y centrados.
Según Kleiner, los productos lácteos son ricos en el aminoácido triptófano que incrementa los niveles de serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo. Para las personas que tiene que soportar estrés y sufren de dolores de cabeza, Kleiner recomienda además el aporte de un pequeño puñado de frutos secos al día. Por lo general, los frutos secos suelen ser ricos en magnesio, que se sabe reduce los dolores de cabeza y son un buen calmante para el estrés.
Si se sufren bajones de energía al mediodía, hay que probar con alimentos vegetales ricos en fibra.
El humor depende, entre otros factores, de elementos extraños y difíciles de controlar. Con sólo levantarnos después de una mala noche, por haber dormido poco o por los excesos del día anterior o que el cielo matinal sea gris y oprimente para que ese día tenga peleas un día de “perros” en la oficina, riñas familiares o enfrentamientos con nuestra pareja.
El estado de ánimo, negativo o positivo, está condicionado por factores ambientales exógenos o mentales muy interiorizados pero, fundamentalmente, es nuestro cerebro el que activa los estados de humor.
Los estados de infelicidad o, su contrapuesto, de euforia, dependen también de la activación de sustancias químicas, fundamentalmente de dos tipos: excitantes e inhibidoras.
Entre las principales partículas excitantes están la adrenalina, la noradrenalina y serotonina; en cambio, la dopamina y la feniletilamina son de tipo inhibidor y pueden influir negativamente en la percepción de la vida.
Por ejemplo, los dulces, esas cosas que tanto engordan, tienen un efecto positivo sobre el humor debido a que los azúcares, en contacto con la lengua, estimulan el cerebro a dejar paso a sustancias endorfinas que, entrando en el organismo, producen una sensación de bienestar difuso. Además, el chocolate en pequeñas dosis provoca la ingesta de feniletilamina, que devuelve euforia y buen humor.
Curiosamente, la feniletilamina es la causante de que sintamos la “chispa” durante el enamoramiento; esta realidad científica, curiosamente, no tiene una explicación científica: los efectos de la feniletilamina es una particularidad que aún se está estudiando.
En un reciente estudio médico, se comprobó que el ejercicio físico intenso desarrolla grandes cantidades de esta sustancia, escasamente presente en las personas deprimidas. Todos estos datos confirman que la feniletilamina produce efecto antidepresivos y normalizadores del humor.
Los alimentos, por tanto, puede también ayudar a combatir el malhumor, la melancolía, la irritabilidad. Tener poca serotonina –que se encuentra en alimentos como la calabaza, patata, lácteos, plátanos, cereales integrales- podrían causar altibajos de humor, dificultad para dormir.
Esta sustancia tiene un efecto relajante que, de noche, favorece el sueño al transformarse en melatonina.
La noradrenalina, contenida en la carne roja, espinacas, piña y muy similar a la adrenalina, induce a comportamientos muy activos, alejando la depresión y estimulando la energía.
Como resumen, cito los nueve alimentos que mejoran nuestro humor:
Leche: Los productos lácteos contienen proteína del suero, que pueden reducir respuestas físicas a la tensión, mejorar humor y realzar la memoria. Si la leche trastorna tu sistema digestivo, hay que procurar no beber demasiada. Una opción es probar con la leche desnatada.
Pescados aceitosos: Estamos hablando de salmones, de la caballa y de las sardinas. Estos pescados son ricos en ácidos grasos omega-3, y los estudios han establecido una conexión entre los niveles bajos de omega-3 y la depresión.
Fresas: Las fresas contienen fibra soluble, que ayudan a retardar el proceso de la digestión, que puede, alternadamente, mantener niveles de la sangre en azúcar estables y para ayudarte a sentirse menos irritable.
Espinacas: La espinaca es una gran fuente del ácido fólico y vitamina también conocida como folate. Los estudios clínicos han ligado una deficiencia del ácido fólico a la depresión, en parte porque poco ácido fólico conduce a los niveles inferiores del serotonina en el cerebro, que puede ayudar para estabilizar humor. Otros alimentos que contienen ácido fólico incluyen las semillas de girasol, las hojas verdes, el brócoli, el germen del trigo, la harina de avena, los guisantes, las lentejas, las sojas y la mostaza.
Patatas dulces: Tomar carbohidratos alza los niveles del serotonina.
Nueces de Brasil: Una nuez de Brasil te dará todo el selenio que necesitas para elevar tu humor. Otras fuentes adicionales de selenio son atún, cereales integrales y pez espada.
Yogur con poca grasa: El yogur es una buena fuente de la proteína, que puede ayudar a sostener el buen humor retrasando la absorción de carbohidratos en la circulación sanguínea. Otras fuentes de proteína son la carne, los huevos y el queso.
Cafeína: No es un alimento, pero en cantidades moderadas realza el funcionamiento físico y mental. Recuerde que beber demasiada puede alterar los nervios o dar dolor de cabeza. Se sugiere tomar una o dos tazas de café o té y, sobre todo, antes de almorzar.
Requesón: Es una fuente rica de la vitamina B12. Como el ácido fólico, los niveles disminuidos de B12 se han ligado a la depresión. Se puede conseguir el B12 en almejas y ostras.
jueves, 20 de marzo de 2008
Meditar desarrollaría el cerebro
Son ocho, ocho practicantes budistas que suman cada uno de 10.000 a las 50.000 horas de meditación, son los "atletas" en su disciplina. Han ido de Asia o Europa a Madison, en Wisconsin, para participar en un estudio sobre los efectos de la meditación sobre el cerebro. Los resultados publicados hoy en las Actas de la Academia de ciencias (PNAS) en los Estados Unidos, justifican ampliamente el traslado. Los investigadores de la Universidad de Madison pusieron de manifiesto, por primera vez, que la meditación podría inducir modificaciones cerebrales duraderas en los que practican con experiencia.
Descifrado. Para poner de relieve este proceso, el equipo de Madison eligió un método simple. Este es el electroencefalograma que permite medir la actividad eléctrica cerebral por medio de electrodos colocados sobre el cráneo de la persona. El análisis de los resultados puso de manifiesto que estos meditadores con experiencia llegan a producir, durante su práctica, oscilaciones rápidas en las frecuencias ondas gamma. Esta actividad es ampliamente más elevada que en el grupo testigo, diez jóvenes estudiantes formados durante una semana en el arte de la meditación. Estas ondas gamma reflejan la coherencia de la actividad cerebral y se detectan durante estados de atención constante o en general durante la actividad consciente.
"Imaginémos el cerebro como una orquesta de jazz donde cada músico toca un instrumento diferente para conseguir una pieza coherente", propone Antoine Lutz, doctora en neurologías cognoscitivas, responsable de la investigación. "Las distintas regiones del cerebro se especializan en algunas funciones como las emociones, el gusto, el olfato, la memoria..." Deben sincronizarse entre ellas, como los músicos de jazz lo hacen cuando improvisan. La presencia de ondas gamma refleja la coordinación a través del cerebro de estos distintos módulos."
El aumento excepcional de los ritmos gamma en la corteza frontal, observado en el meditador experimentado, indica que estas regiones desempeñan un papel importante en la generación de este estado.
"No es sorprendente, puesto que en estas regiones se encuentran funciones mentales complejas, como el pensamiento abstracto, la capacidad de aprendizaje y también las acciones voluntarias", comenta Antoine Lutz. Pero no es la única zona en cuestión, el estudio muestra una activación de un gran número de regiones y, en particular, de las superficies parietales. Sugiriendo así una sincronización de larga distancia entre estas zonas. La meditación generaría pues una fuerte coordinación entre varias regiones del cerebro.
"Pensamos que el grado de sincronización refleja la entrenamiento de los sujetos”, destaca Antoine Lutz." Esta coherencia de la actividad cerebral se basa probablemente en una reorganización de las conexiones cerebrales. Por otra parte, la correlación en el practicante entre el elevado rango de ondas gamma antes de la meditación y el número de horas de práctica sugiere un efecto a largo plazo de la meditación sobre el cerebro. También constatamos un aumento de las ondas gamma después de la meditación. Eso implica un impacto a corto plazo en la dinámica cerebral."
Se trataría pues de una reorganización del cerebro debido al entrenamiento mental.
Los practicantes utilizaron, para esta parte del estudio, una técnica llamada de compasión universal y amor incondicional. Pero los aspectos siguientes del estudio, al parecer, describirán otros tipos de meditación (visualización, concentración y presencia abierta). Los investigadores utilizarán también las imágenes por resonancia magnética nuclear funcional (IRMF) que permitirá localizar las regiones estimuladas mejor anatómicamente. Una serie científica apasionante va a realizarse a la par de los análisis.
Estos primeros resultados ya abren perspectivas de aplicación en ámbitos como los problemas de déficit de atención, de ansiedad y por qué no del envejecimiento neuronal. "En los Estados Unidos la meditación diaria se utiliza en 200 hospitales para la gestión de la tensión. Por ejemplo en las fases terminales del cáncer ", señala Antoine Lutz.
Otros estudios sobre meditación, en particular el llevado a cabo por el dojo zen de Zurich y dirigido por Christoph Michel, responsable del Laboratorio de investigación del servicio de neurología al Hospital universitario de Ginebra, mostró un aumento de las ondas de baja frecuencia, alfa y theta, indicando más bien un estado de relajación.
"No analizamos las ondas gamma ya que son difíciles de registrar en superficie. Es muy interesante constatar la permanencia del cambio inducido por la meditación. Es el primero. Un muy bonito estudio que me habría gustado hacer bien", comenta deportivamente Christoph Michel.
Se trata ahora de saber si los cambios constatados realmente se deben a la meditación y no a una predisposición particular de los monjes. "Eso implica un estudio sobre la duración “, añade Christoph Michel," sería necesario también ver si los practicantes lo hacen realmente mejor en la práctica. Si tienen más facilidad para solucionar un problema."
Instrumentos de medida
La actividad cerebral, que se calcula en hertz (Hz) o en ondas (bandas de Hz), varía considerablemente. Las ondas delta (0,5 a 4 Hz) corresponden al dormir profundo sin sueño; las ondas theta (de 4 a 7 Hz) a la relajación profunda; las ondas alfa (de 8 a 13 Hz) a la relajación ligera o al despertar tranquilo; las ondas beta (14 Hz y más) a las actividades corrientes así como, curiosamente, a los períodos de dormir teniendo sueños. Las ondas gamma (por encima de 30-35) darían prueba, ellas, de una activación de neuronas excepcional, tal como se la encuentra durante los procesos de creación y resolución de un problema.
"La compasión genera un estado de total disponibilidad, lo que deja paso a la acción"
Marie-Christine Petit Pierre
Entrevista al co-autor del estudio, el doctor en biología celular y monje budista Matthieu Ricard.
Sentado delante de su ordenador portátil, envuelto en el vestido tradicional de los monjes tibetanos, azafrán y bordó, Matthieu Ricard es a la vez la imagen de la modernidad y la tradición, de la ciencia y la espiritualidad. Estamos en el salón de un chalet de La Costa donde de detuvo amistosamente con motivo de una gira con monjes bailarines del Tíbet, bien lejos del monasterio de Shétchen, en Nepal, donde se ha establecido hace más de treinta años. Doctor en biología celular, el hombre abandonó su carrera científica para consagrarse al budismo tibetano. Lo que no le impidió escribir varias obras, entre las que se encuentra “El Monje y El Filósofo”, diálogos con su padre el gran periodista Jean-François Revel, y “El infinito en la palma de la mano”, entrevista con el astrofísico Trihn Xuan Thuan. Es también traductor del Dalaï Lama y su fotógrafo. Hoy el monje regresa a la ciencia como coautor del estudio sobre los efectos de la meditación en la producción de ondas gamma por parte el cerebro.
Recientes adelantos tecnológicos, como la máquina de resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI por sus iniciales en inglés), brindan la posibilidad de que los investigadores analicen en profundidad el cerebro de un monje meditando e incluso tomarle fotografías.
El año pasado, el doctor Richard Davidson, director del Laboratory for Affective Neuroscience (Laboratorio para la Neurociencia Afectiva) de la Universidad de Wisconsin y presentador en la conferencia, empleó una máquina fMRI para trazar un mapa del cerebro del monje Matthieu Ricard.
Mientras Ricard, un monje con más de treinta años de experiencia en prácticas contemplativas, se encontraba en situación de lo que los budistas llaman meditación compasiva, Davidson midió la actividad de su cerebro. Las imágenes mostraron una actividad excesiva en la corteza perifrontal izquierda (justo detrás de la frente) del cerebro de Ricard.
Por lo general, las personas de temperamento alegre exhiben un nivel elevado de actividad en la corteza perifrontal izquierda, área asociada con la felicidad, la alegría y el entusiasmo. Quienes tienen mayor tendencia a la ansiedad, el miedo y la depresión exhiben un nivel de actividad mayor en la corteza perifrontal derecha.
Pero el grado en el que el lado izquierdo del cerebro de Ricard se iluminó superó con creces el de los otros 150 sujetos que Davidson había medido. No se puede saber si Ricard habría exhibido los mismos resultados antes de convertirse en monje. Pero dado que sus lecturas estuvieron siempre orientadas a la búsqueda del camino hacia la felicidad, Richardson cree que estudiar las mentes de los monjes meditando nos puede ayudar a averiguar cómo puede la meditación moldear nuestros cerebros a fin de desarrollar temperamentos más felices y menos afligidos.
Quienes causan sufrimiento también sufren en su interior, inevitablemente. En consecuencia, su objetivo de difundir la meditación por todo el mundo es egoísta, puesto que si se dominan las emociones destructivas y los impulsos peligrosos que suelen acompañarlas, se conseguiría mucho en pos de la reducción de los conflictos humanos.
"Las autoridades sanitarias de Estados Unidos recomiendan que se realice actividad física durante por lo menos sesenta minutos, cinco veces por semana —apunta—. No es del todo inconcebible que en diez o veinte años recomienden sesenta minutos de ejercicios mentales cinco o seis veces por semana."
